Toda la filosofía del Colegio Arcángel Rafael gira en torno a un único punto: el alumno. Cada alumno tiene un proyecto de educación personalizado, que descubre sus aptitudes y subsana sus carencias.
Este entorno personalizado es equilibrado con la inserción del alumno en la pequeña sociedad que representa el Colegio para que asuma que la formación completa del individuo pasa por la relación de respeto con los demás: compañeros, profesores y padres.
La educación no acaba en el Colegio. Según nuestros principios, el Colegio debe ser una extensión del hogar y viceversa.
El alumno debe palpar una completa sintonía entre su casa y su Colegio, entre sus profesores y padres.
Personas capaces de:
* Estar contento consigo mismo y con el colegio, al que desea mejorar con sus aportaciones positivas.
* Es responsable, respetuoso y reflexivo.
* Ama el trabajo bien hecho. Ve en las dificultades un estímulo a al superación, no un obstáculo infranqueable.
* Termina lo que empieza y participa entusiasmado con sus profesores y compañeros en lo que implica la vida académica.
* Cuida sus modales. Se distingue por su elegancia en el saber estar comportarse.
* Es observador y practica la autocrítica y la critica positiva.
* Esta siempre abierto al mundo de la investigación y de la creatividad. Es dinámico, cuida la puesta al día.
* Ve en el deporte un medio sano y de alto valor formativo para enriquecer su personalidad.






























